Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
1 corintios 1:10
“Lo que nunca debemos olvidar es la noción de que somos parte de una realidad tan heterogénea como amplia y, al mismo tiempo, mucho más antigua de lo que suponemos.
Dentro de esa realidad nos situamos nosotros, siendo llamados a continuar con nuestra responsabilidad de ser reformados... Siempre reformando... Pero no por el placer de reformar en sí mismo, sino para mantener viva la llama de la fidelidad a Dios.”
Declaración de Fe Fundamentalista
1. La inspiración divina plenaria y verbal de las escrituras en sus idiomas originales y su consecuente inerrabilidad e infalibilidad y, además por ser la palabra de Dios, su autoridad suprema para la fe y la conducta.
2. El Dios triuno: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
3. La deidad esencial, absoluta y eterna y la humanidad real y propia, pero sin pecado de nuestro Señor Jesucristo.
4. Su nacimiento de María, virgen.
5. Su muerte subtitucional y expiatoria, por la cual dio su vida “en recate de muchos”
6. Su resurrección con el mismo cuerpo con que fue crucificado y la segunda venida de este mismo Jesús, con poder y gran gloria.
7. La depravación total del hombre, debido a la caída.
8. La salvación como efecto de la regeneración por obra del Espíritu Santo y la Palabra, no por obras, sino por gracia, mediante la fe.
9. La bienaventuranza eterna de los salvados y el sufrimiento eterno de los perdidos.
10. La unidad espiritual verdadera en Cristo de todos los redimidos por su sangre preciosa.
11. La necesidad de mantener, de acuerdo con la Palabra de Dios, la pureza de la iglesia en doctrina y en conducta.
Además, creemos que el credo de los Apóstoles es también una declaración de la verdad bíblica.